Cuando en algún momento conversamos de las razones del cobro de impuestos, una de ellas y la más importante, fue el bien común.
¿Cierto?
Como consecuencia para su uso, el ejecutivo debe presentar un presupuesto al congreso, presupuesto que deberá ser aprobado.
Como cualquier presupuesto, este debe estar integrado tanto por inversiones y gastos asi como indicar los ingresos que se pre-supuestan, todo esto con la finalidad que todos sepamos en qué y cómo, se va a gastar el dinero de todos.
El dia domingo recién pasado, ví en la televisión una entrevista al Ministro Cortazar, en el programa Tolerancia Cero.
¡¡¡sorpresa!!!
Pregunta de uno de los panelistas: ¿cuanto va a costar solucionar el problema que crearon?
Respuesta del ministro : ¿no sabemos?
Mi impresión personal : ¡¡¡plop!! (me desmayé de impresión)
Les anexo mas abajo, una carta aparecida hoy, en diario El Mercurio de Santiago ,escrita por el profesor de finanzas de la U. Adolfo Ibañez, Jorge Niño
Transantiago, ¿a cualquier precio?
Señor Director:
El diagnóstico que realizó el ministro René Cortázar del Transantiago es claro: se requieren más buses (seis mil 400 en vez de cuatro mil 600), controlar la frecuencia de éstos (GPS o "sapos"), y modificar los contratos con el fin de generar incentivos para evitar la evasión. Lo que me preocupa es que el ministro afirma no saber cuánto costará la solución.Las políticas públicas no consisten en lograr un objetivo sin importar el costo, ya que éste deberá ser soportado, como siempre, por los más pobres.En efecto, hay una serie de proyectos necesarios para la población -por ejemplo, de alcantarillado, de viviendas básicas, de subsidios a la educación, infraestructura hospitalaria en regiones, etcétera- que tendrán que postergarse, debido a que el dinero fue usado en "parchar" el Transantiago. El problema más grave es que el ministro no sabe si los beneficios esperados del proyecto "salvar el Transantiago" (menor congestión vehicular, menores tiempos de viaje, mayor comodidad para los pasajeros, menores accidentes) superan al valor presente de los montos que tendrá que desembolsar el fisco.La evaluación que se pueda haber hecho al estudiar el proyecto original obviamente no sirve, ya que todos los parámetros usados en dicha evaluación cambiaron. Por nombrar algunos: el número de buses aumentó en 40% (con lo que el beneficio de descongestión se ve mermado), la velocidad promedio real es muy inferior a la utilizada en el cálculo, y los costos para el fisco serán, aunque el ministro no quiera sincerarlos, mayores a lo presupuestado originalmente.Es inaceptable que se tomen decisiones de inversión sin realizar una evaluación social del proyecto "parchar Transantiago".
Solicito, como ciudadano, una explicación de las autoridades, específicamente de Hacienda.
JORGE NIÑO
Profesor UAI
martes, 10 de abril de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario